martes, 18 de octubre de 2011

9/ Julio/ 2011

Cómo teníamos 3 días para visitar la ciudad no madrugamos. Aún así a las 8 de la mañana ya estábamos arriba.
Desayunamos la fruta que compramos el día anterior y nos dimos una ducha en el mini baño. No os exagero cuando digo que medía menos de un metro de ancho y dos de largo.

La primera impresión de Varannasi nos encantó. Qué bonita es, con sus calles tan estrechas, todo lleno de puestos, callejones sin salida, vacas  entorpeciendo la circulación de los peatones. Lo comparamos con la medina de Fez en Marruecos,en la que estuvimos el año pasado, lo único que aquí no olía tanto a especies, sólo y de vez en cuando olía a caca de vaca.

Lo que nos contaron las españolas que vimos en Orchha, era verdad. Estaba todo bastante sucio, pero creo que daba esa sensación al ser las calles tan estrechas.

Me gustó tanto porque dentro de esta especie de medina no había coches y se descansaba de tanta bocina. Eso si, había que terne cuidado con las moto que iban rozando los pies...

Después de pasar el día andando, comprar algo de fruta y comer patatas fritas y coca-cola en un Ghat , fuimos a ver la ceremonia de La Puja.
Esta ceremonia es de las más importantes del hinduismo y trata de invocar a los dioses y mostrar amor sincero, devoción y sometimiento. Es increíble ver como se ponen los Gahts, llenos de devotos y turistas, todos acompañando con palmas las canciones de la ceremonia.
Si queréis verlo bien, llegar media hora incluso antes de que comience, porque si no estaréis un poco apretados o si no que se lo pregunten a Guille, que se sentó con veinte mujeres hindúes en un sitio donde entraban diez y por si fuera poco, le "bendijeron" con agua del Ganges (tranquil@s, ya le desinfecté). Recuerdo que no paraba de reírme cuando vi como le caían gotas del río y el se empezaba a poner blanco del  asco. Pensad que es el río más contaminado del mundo y en el que van a parar  cremaciones humanas, aguas residuales, esqueletos de animales y aunque escrito parezca exagerado, cuando lo ves en directo impacta muchísimo el color, la no transparencia y la sensación de espesor que tiene el agua.





http://www.youtube.com/watch?v=acutefFhpSE








Cuando terminó, nos fuimos a cenar a un restaurante que se llama Denn´s y tras sufrir varios cortes de luz, conseguimos cenar arroz y un plato de pasta exquisito. Lo recomiendo cien por cien por calidad y por el trato que tiene el mismo Denn´s.

Por la noche y aprovechando en poco wifi que teníamos, buscamos la manera de adelantar el vuelo y quitarnos los 3 días que nos quedaban el Delhi. Sólo de pensar que teníamos que volver allí me ponía mala...


Vistas nocturnas desde nuestro balcón



lunes, 17 de octubre de 2011

8/ Julio/ 2011


Nos queríamos tomar con calma  el día, por lo que después de 14 días poniendo el despertador decidimos dormir hasta saciarnos.

Recogimos, nos dimos una ducha (pasamos una noche horrible con muchísimo calor) y buscamos un tuk tuk que nos llevase al aeropuerto. Efectivamente sucedió lo que nos temíamos y el vuelo a Varannasi se retrasó. Juntando el retraso, el no saber cómo sería el avión, mi pánico a volar y el diluvio que caía….estaba como un flan.




Vistas desde la sala de espera en el aeropuerto de Khajuraho.








Teníamos muchísimas ganas de llegar a Varannasi, ya que era otro de los puntos fuertes de nuestro viaje, pero no se por qué se me ocurrió leer consejos (estos bastante estúpidos)  de Lonely Travel, donde decía que esta ciudad era muy peligrosa y había muchísimos secuestros de turistas….

Yo, que soy muy ingenua me lo tomé a pie juntillas y al llegar al aeropuerto y ver que todo el mundo tenía contratada la recogida en coche menos nosotros….me puse muy nerviosa.
Por fín y después de regatear con 5 hindúes, conseguimos un coche. Pero no os imagináis la cara que se nos quedó al ver que compartíamos un Ambassador (para nada es un coche amplio) con dos japoneses….

Mi miedo por ese famoso secuestro fue en aumento cuando me tuve que sentar detrás con los dos japoneses que no hablaban nada de inglés y Guille delante con el conductor que se reía solo. Al llegar a una gasolinera, sólo nos pidieron el dinero a nosotros (20 Rs más que a los japoneses). Por supuesto nos negamos a pagar por adelantado el trayecto y cual fue la reacción...Se montó una sexta persona. Este nuevo acompañante iba cambiando las marchas mientras que el otro iba pisando los pedales y conduciendo…locura.

Después de 20 minutos de camino, los más largos de mi vida y en los cuales no pasó absolutamente nada, nos dejaron “tirados” en mitad del caos. No os imagináis la cantidad de ruido que hay en esta ciudad, todo el rato sonando bocinas, coches por un lado, motos por otro, puestos en mitad de la carretera, vacas tiradas por todos lados…

Recogimos nuestras mochilas y preguntamos dónde estaba el Gaht Dasaswamedh, unos de los Ghats más famosos y donde encontraríamos alojamiento con vistas al GangesDurante la búsqueda, volvimos a protagonizar otro momento de tensión con un hindú que no paraba de perseguirnos. Le dijimos que ya sabíamos donde se encontraba el sitio al que queríamos ir pero el no quiso entenderlo, y estuvo una hora detrás nuestra. Incluso atajaba por otro sitio y se escondía para  volver a salir detrás nuestra y llevarnos al “Ajay Guest House”.
Tengo que confesar que me arrepiento muchísimo de cómo le contesté al enseñarnos la tarjeta del guest house que nos ofrecía, ya que la rechacé de muy malas maneras… 

Por fin encontramos alojamiento y después de conseguir un módico precio por una habitación de 3 X 3, con aire y unas vistas increíbles, nos sentamos en la recepción a conectar con el wifi que ofrecían. Aquí  fue cuando mi sentimiento de culpabilidad se intensificó. Cogí una tarjeta y vi que el sitio donde nos alojábamos era el mismo que nos ofreció el hindú horas antes y al que yo contesté tan mal…No me va a leer nunca, pero...
Lo siento mucho
I´m sorry
खेद
El Ganges desde nuestro balcón

jueves, 13 de octubre de 2011

7/ Julio/ 2011

A tan sólo una semana para volver a Madrid, llegamos a Khajuraho. Un camino no muy largo pero si pesado por la lluvia. Era nuestro último día con conductor, así que una vez que llegamos, a la una de al medio día,  nos despedimos de el.

Comparando opiniones de otros turistas y sus conductores, tenemos que decir que tuvimos mucha suerte. Nos contaban que tenían que ir tocando palmas para que su conductor no se durmiese o que por la mañana cuando les recogía, les enseñaba la botella que se había bebido la noche anterior...

Nos instalamos directamente en el Hotel Marble Palace. Era el que las españolas nos habían recomendado la noche anterior en Orchha. Íbamos un poco acojonados, porque después de ver donde nos mandaron esa noche, a saber que nos esperaba. Al final, después de regatear hasta la saciedad, conseguimos la única habitación libre con cuatro camas, baño enorme y sin aire por 400Rs.

Cuando  íbamos a comer al italiano, nos volvimos a encontrar con la pareja de madrileños. Fuimos a comer con ellos y a contarnos como estaban terminando nuestros viaje.
Fue una pena perder el contacto porque eran de lo más agradable. Nos dijeron que ya habían visto los templos y nos aconsejaron cuales merecían la pena y cuáles no, para no perder el tiempo bajo los 45Cº a las 3 de la tarde.

Por fín entramos en los famosos templos del Kamasutra. Tengo que decir que nos impactó la limpieza que rodeaba todo el recinto. Respecto a los templos y sus famosas figuras...no tengo palabras.
¡Son geniales y divertidísimos!
Es increíble  el buen estado en el que se encuentran, no solo estos, sino todos los que hemos visitado.
Era muy gracioso ver a todo el mundo como miraba los tallados y ponía una sonrisa pícara...





Aquí nos pasó algo muy curioso. Ya he comentado en otras entradas que  durante todo el viaje hemos tenido un "acoso" incesante para hacernos fotografías. Este acoso sobre todo lo tenemos las  chicas y como no, durante la visita, se acercaron dos niñas y me pidieron una foto con ellas. Yo acepté y las dije que me diesen su cámara para la foto.
Bien, pues no tenían cámara. Querían hacerse una foto conmigo pero con nuestra cámara. En definitiva, que solo querían posar con una occidental, sin preocuparles que ellas no tendrían la foto...Por lo menos yo si me quedé con ese recuerdo. Una pena no tener ninguna dirección para mandar la fotografía...
Después de la visita fuimos a descansar un rato al hotel y a buscar por internet hoteles en Delhi para los últimos días.
Como no, tuvimos otro momento divertido. Justo en la puerta de nuestro hotel vimos como una vaca se empezaba a meter en una de las casa. Nosotros en vez de hacer algo para sacarla dejamos que siguiese para ver que pasaba. La dueña al no poder sacarla, tuvo que coger un trozo de pan y poco a poco y marcha atrás consiguió sacar a la vaca de casa... Leído no hace gracia pero en el momento nos reímos mucho...







Cuando "refrescó" un poco (bajamos a los 35Cº)  buscamos un sitio donde poder llamar a nuestras familias.
Uffffff!!  ¡¡Qué subidón!!
¡¡Qué llorera me pillé!!
Además tuve la suerte de que estaban mis padres, mi hermana y mi sobrino chapurreando de fondo.
Me encantó escuchar sus voces después de tantos días y desde tan lejos. Me dio un poco de rabia no poderme contener porque ellos me notaron mal y les dejé muy preocupados, pero luego con un sms les tranquilicé diciendo que todo estaba bien, pero que este viaje era muy duro y les echaba mucho de menos.
Cuando colgué, llamó Guille y aunque diga que no se emocionó, también se le quedó cara de bobo al colgar el teléfono.

De  camino al hotel (esa noche no cenamos) nos encontramos con un grupo de cinco chicos que hablaban muy bien español y nos quedamos un rato hablando con ellos.
Nos dio un poco de rabia escuchar que la mayoría estudiaban por la mañana y que por la tarde vendía para poder  seguir en la escuela.
Lo se, aquí también lo hacemos, yo soy una de ellas, pero estos chicos no llegaban a los 16 años...

6/ Julio/ 2011

Después de un camino horroroso por carretera sin asfaltar y diluviando, llegamos al Palacio de Man Singh. Está en un pequeño pequeño pueblo llamado Gwalior y destaca por el color azul de sus fachadas y por su interior, donde abundan grandes salas con columnas y  pasadizos.  Cuando digo que abundan los pasadizos…..me refiero a que nos perdimos para salir.  Casi todo el mundo iba con guía, pero nosotros, muy listos, no cogimos ni un folleto y así nos pasó;  no éramos capaces de encontrar la salida. Venga a dar vuelta tras vuelta para salir por el mismo sitio una y otra vez……Fue un momento muy gracioso porque estuvimos a punto de perseguir a una pareja de alemanes para que nos sacase de allí. Pero por fin y sin saber cómo, logramos encontrar la puerta de salida.






Por la carretera, bajando del palacio,vimos unas esculturas jainistas enormes en mitad de la montaña. La más grande es de 17 metros y fueron excavadas entre 1441 y 1474. Merece la pena parar unos minutos y ver a estos gigantes de piedra.









Dos horas más de camino y llegamos a Orcha, una aldea muy pequeña llena de puestecillos de dulces, fruta y regalos. Vimos a un grupo de españolas y les preguntamos donde se alojaban, ya que habíamos preguntado en varios sitios y eran todos bastante caros.  Nos recomendaron el suyo diciendo que estaba muy bien y tengo que decir, que de todos los sitios donde hemos dormido este era el peor. Nos costó 300Rs la noche con ventilador y baño. Ah! También nos incluía en el precio varias cucarachas como animales de compañía, manchas en la pared... Si yo estaba un poco de bajón, esto me remató. Menos mal que nos lo tomamos con humor y decidimos hacer todo tipo de bromas sobre las manchas de la pared y la cultura india de no usar papel cuando vas al servicio...

Nuestro objetivo era estar el menor tiempo posible en la habitación, así que nos fuimos a ver el río Betwa y a visitar el palacio y las vistas que había desde allí. Es un lugar muy bonito, todo lleno de ruinas y rodeado de vegetación. 


Después de verlo, nos fuimos a dar una vuelta por la plaza y aquí tuvimos otro momento graciosísimo; no sólo para nosotros si no para los indios que nos rodeaban.


Sabéis que en India las vacas son sagradas y están por todos los sitios sin importancia alguna. Nosotros hasta entonces no habíamos tenido problema, pero no se por qué, mientras mirábamos unos puestos una vaca decidió embestir a Guille. Este, después de ganar el premio al mejor recortador en India le cambió el color de cara.


Los que me conocéis ya sabéis que me río por todo, por lo que durante y después del espectáculo, casi me da un infarto de la risa. En este momento la señora vaca de debió sentirse ofendida y me empezó a perseguir...Fue un momento de lo más cómico. 


A la hora de la cena, entre que era una aldea pequeña y que ellos llevan otro horario, a las 9 de la noche estaba casi todo cerrado, menos un pequeño guest house que se ofrecieron a darnos de cenar.

Todos los sitios donde dan comidas, cenas, etc....ponen que tienen pizza y hamburguesas, pero cuando vas a pedirlo no hay nada de eso. Esa noche con un intento fallido de pedir pizza, pedimos algo que no sabíamos lo que era y no lo pudimos comer. Eran tortillas crujientes rellenas de cebolla, tomate, zanahoria…Nos lo hubiésemos comido encantados porque tenía muy buena pinta, pero estaba sin pelar y chorreando aceite (literal). Las consecuencias hubieses sido muy desagradables. Con cara de pena, pagamos la cena y la dejamos entera.

Encontramos un pequeño puesto abierto y compramos patatas fritas y coca cola y nos lo tomamos en la terraza del guest house mientras hablábamos con las españolas que se alojaban allí.

Estaban haciendo la misma ruta que nosotros pero al revés. Nos dijeron que si India nos había parecido sucia que nos preparásemos para Varannasi. Me fastidió ese comentario porque tenía tantas ganas de ir, que con el desanimo que tenía me quitaron algo de ilusión.

Como represalia, nosotros les dijimos que si estaban pasando calor, que se preparasen para los 45 Cº de Jaisalmer. Ojo por ojo, diente por diente. Jejeje.
Al rato nos fuimos a la habitación y tocando lo menos posible todo lo que nos rodeaba, nos metimos en los sacos y a dormir.

martes, 11 de octubre de 2011

5/ Julio/ 2011

Por fin llegó el día de poner rumbo a Agra. Mi viaje, aunque era para conocer una pequeña parte de India, tenía como principal fin conocer dos sitios; El Taj Mahal y Varannasi. Me moría de ganas de llegar a esos dos sitios.

Después de aguantar un par de monzones ( http://www.youtube.com/user/xikynina?feature=mhee#p/u/8/_JQAMAbXsEg ) hicimos una parada en Fatehpur Sikri. Es una ciudad construída hacia 1560 y que perteneció al imperio mongol. Este es un lugar mágico a pesar del turismo hindú y el agobio que supone. Pero es tan grande, espaciosa y se conserva tan bien, que da gusto visitarla.



 Recuerdo que nos enganchamos a un grupo de españoles y el guía dijo: ”Es mejor no visitar la Gran Mezquita que forma la ciudad porque hay muchos robos”.

Ellos decidieron no hacer esa visita, pero nosotros si y no tuvimos ningún problema; sólo un agobio incesante de indios, locos por hacerse fotos con nosotros. Nada más entrar se nos acercó un joven de unos 18 años a explicarnos toda la mezquita y muy amablemente le pedimos 10 veces que por favor no queríamos que lo hiciese, pero el nada...y a la salida tuvimos el gran error de repartir unas gorras a los niños pequeños que estaban pidiendo limosna, con la consecuencia de que en un minutos teníamos a otros 10 niños pidiéndonos dinero y regalos. 

Este día hacía un calor horroroso y sumando la humedad del monzón, era insoportable.  Nuestro conductor tenía su ventanilla rota y aunque parezca mentira, a pesar de llevar el aire acondicionado a tope, el calor que entraba en el coche era inaguantable.

Nos dijo que mientras veíamos la ciudad intentaría arreglarlo, así que para hacer tiempo y aliviar un poco el intenso calor, nos compramos unas coca-colas y nos la bebimos de vuelta.
Raj Mandi, nuestro conductor (siento haberlo presentado a estas alturas, qué mal educada) nos dio la sorpresa de que la ventanilla ya estaba arreglada. Ya no volveríamos a cocernos en los largos viajes ni a mojarnos durante el monzón.

Por fín a 35Km, nos esperaba Agra y su Taj Mahal. Estábamos muy nerviosos e inquietos por llegar, pero antes fuimos a visitar el fuerte de Agra. Ver el fuerte a las tres de la tarde , sin comer y rozando los 50Cº más un 70 u 80% de humedad me derrumbó. Una vez arriba viendo la ciudad de Agra me fue imposible disimular mi estado y me puse a llorar y a decirle a Guille que me quería ir, que no quería continuar este viaje, que se me estaba haciendo durísimo, que tenía dolores constantes de estómago y que no soportaba las temperaturas ni la mala alimentación... 
No duramos ni 15 minutos en el fuerte, después de haber pagado lo equivalente a 5€ por entrar.

Decidimos que era mejor buscar alojamiento y una vez instalados ir a ver el Taj Mahal. Aquí tuvimos una pequeña bronca con el conductor, ya que estábamos cansados de que siempre nos llevase a hoteles donde nos pedían muchísimo dinero y las instalaciones eran pésimas. Le dijimos que no estábamos dispuestos a pagar comisión a nadie y este se ofendió afirmando que el no se llevaba comisión ninguna.

Si los sitios a los que nos llevaba hubiesen correspondido al precio, hubiésemos aceptado, pero a veces nos pedían más de 1000Rs por sitios sin ventana.

Por fin encontramos un hotel algo más caro de lo que estábamos acostumbrados a pagar pero a 100 metros del Taj Mahal. Se llamaba Hotel Sidhartha y nos costó 750Rs la noche con aire acondicionado, ventilador, televisión, baño privado y un personal encantador.

Teníamos la opción de ver Agra al amanecer y así dejar pasar ese  mal día que tenía, pero me pudieron las ganas. Por fin llegamos, después de comprar las entradas y hacer cola mientras chispeaba y por separado( con los oportunos cacheos), llegamos. No parábamos de sonreír y de apretarnos las manos. Teníamos miedo por si nos llevábamos una decepción, pero no fue así.
Aún se me pone el vello de punta al recordar cuando pasé el primer arco con vistas a la mayor construcción hecha por amor.

Conseguí reprimir las lágrimas, pero no de sufrimiento, si no de emoción.
¡Qué preciosidad!
¡Qué perfección!
¡Qué simetría!
Habíamos llegados y estábamos mirando el famoso Taj Mahal. Nuestras sonrisas se hicieron perennes durante el resto de la visita.







Los pelos de punta
http://www.youtube.com/watch?v=uRODBjXC_E4

No me extraña que esté reconocida como una de las 7 maravillas del mundo. A lo mejor exagero pero tenía hasta el estómago encogido y no era la única. Estuvimos dos horas sentados en un banco casi sin mediar palabra y mirándolo. A Guille casi le tengo que sacar a rastras porque no dejaba de hacer fotos; incluso conseguimos quedarnos de los últimos para hacer fotos sin gente de por medio. Después de hacernos las típicas fotos y algunas con turistas hindúes, fuimos a recoger cena al Mc Donald´s para tomárnosla en la habitación y descansar este duro día, mientras comentábamos lo que habíamos visto minutos atrás...

lunes, 10 de octubre de 2011

4/ Julio/ 2011

Nos recogió a las 8 de la mañana para visitar la ciudad. Esa noche no dormí nada y creo que la siesta de 3 horas fue la causante de mi insomnio.
Durante la visita a la ciudad, entre que Guille seguía visitando mucho el baño y yo era el sexto día sin ir…no nos encontrábamos  muy bien, por lo que sólo estuvimos hasta las 12 de la mañana viendo los lugares de mayor interés.

Estuvimos viendo el fuerte, con su gran muralla, sus elefantes….la verdad es que era demasiado turístico para nuestro gusto y la visita que duraba unas dos horas la abreviamos a 45 minutos.













Después fuimos a ver el famoso observatorio de Jai Singh construído en 1716 . Nos pareció bastante curioso e increíble como con esas construcciones tan grandes se podía llevar un control de los astros. Fue una pena estar a 40 Cº y no haberlo disfrutado un poco más. 
Lo que si nos gustó fue el Palacio de los vientos. Está en mitad de la ciudad, como un edificio más, pero destaca por su tamaño, color, simetría…nos encantó. 
Como estábamos tan cansados, recogimos comida de…adivinad....Mc Donald´s y nos fuimos al hotel a comérnoslo y dormir otras tres horitas de siesta….

Por la noche después de hablar con las familias y amigos a través de Internet, fuimos a cenar al guest house que teníamos justo enfrente (Pearl Palace Guest House).

Justo cuando íbamos a subir a la azotea del restaurante nos encontramos con la pareja de catalanes que conocimos recogiendo las maletas el primer día. Estás sorpresas se agradecen mucho porque intercambias experiencias y pasas un buen rato hablando con gente en tu mismo idioma. Ellos iban a cenar a otro lado con otra pareja que conocieron, pero  como estábamos malos del estómago preferimos cenar algo ligero.

Disfrutamos bastante de esta cena hindú (¿No todo iba a ser Mc Donald´s, no?) de la temperatura que hacía, de la música de fondo, de la exquisita copa de helado (bendito dulce)... En conclusión, esa noche caímos rendidos hasta la mañana siguiente.

viernes, 7 de octubre de 2011

3/ Julio/ 2011

A la mañana siguiente Guille estaba mejor, pero seguía estando muy cansado. El día anterior fueron 8 veces las que visitó el baño, más el calor y la humedad…el cansancio se le notaba.
Respecto al color de mi tobillo tengo que decir que iba remitiendo y tomando “mejor” forma.
Este día nos pegamos un buen madrugón para nada. Guille entendió que habíamos quedado con el conductor a las 8 y yo a las 10.

El caso es que a las 8 de la mañana estábamos con las mochilas sentados en un bordillo  en mitad de la calle esperando a que apareciese. Y a la media hora de esperar, decidimos que podíamos hacer lo mismo desayunando pan cake y zumito recién exprimido (me encantan estos desayunos). Mientras, volvimos a contactar con las familias y llamamos al conductor para resolver el misterio de la hora. Al final ninguno de los dos tenía razón porque habíamos quedado a las 09.30. Nuestra reacción fue mirarnos y reirnos de nosotros mismos porque no era la primera vez que nos pasaba.Cuando vimos al conductor, lo primero que hizo fue reírse de nuestro despiste, después cargamos todo en el coche y pusimos rumbo a Jaipur, donde pasaríamos un día y medio.

Nada más llegar y para no perder costumbre, comenzamos a buscar alojamiento y como siempre, tras regatear en tres sitios, nos quedamos en un hotel bastante chulo, con ventilador, aire acondicionado y baño individual por 400RS la noche (http://www.hotelkalyan.com/). Por supuesto las fotos no corresponden a la realidad, pero aún así os lo recomiendo.

Una vez instalados y hecha la colada, dormimos hasta que recibimos una llamada del conductor, invitándonos a cenar en casa de su jefe. Menudo marrón. A las 19.30 nos recogió en la puerta del hotel y fuimos a la casa del dueño de la empresa.

Como os decía antes… menudo marrón. El dueño no estaba y nos tocaba cenar con la mujer. La cena a pesar de ser muy incómoda tuvo momentos muy graciosos.
Antes de servirnos, nos puso un aperitivo hindú. Eran como migas de patatas fritas ultra picantes. Nada más maternos un poquito en la boca, Guille me miró y se nos saltaban las lágrimas, así que en cuanto se dio la vuelta lo volcamos en el tarrito. Entre el picante y las cuatro copas de cerveza (sumadas a la mala alimentación que llevábamos), terminamos la cena bastante contentos…

Después de cenar lentejas con arroz (las mejores) y tomar un postre exquisito, la mujer nos pidió el dinero que alquiler del coche. Al no saber que la cena era para eso, no le pudimos pagar en el momento, por lo que al terminar la cena nos fuimos al hotel a darle el dinero al conductor para que este se lo llevase a la dueña.


Os dejo una foto del postre que tomamos. La he encontrado por internet, ya que no era muy educado fotografiar la comida delante de la dueña. Se llama Rasgulla y es una bola hecha a base de azúcar, leche y un toque de limón. Cuando digo azúcar, no me refiero a un poquito, sino a una gran cantidad masticable.
Si tenéis oportunidad de probarlo, hacedlo. Es una sensación rarísima. Por cierto, antes de meteroslo en  la boca apretad la bolita para que suelte el jugo, que alguno se la metía sin hacerlo y se le desbordaba...... (otra experiencia muy graciosa)
http://www.cuisineonline.pk/wp-content/uploads/2010/09/rasgulla.jpg