lunes, 3 de octubre de 2011

29/Junio /2011


Amanecimos muy temprano y tenía el tobillo…estaba muerta de miedo. Por suerte llevábamos varias vendas y una crema muy buena que nos recomendó el dueño del hotel. Menos mal que empezábamos con el alquiler del coche y el viaje iba a ser más "relajado". Este servicio lo contratamos durante 9 días, saliendo de Jaisalmer hasta Kahuraho por 390€ e incluía gasolina, peajes, reparaciones, etc.

Es bastante cómodo que te lleven de un sitio a otro y más aún en India. Si os gusta el riesgo, conducid vosotros mismos, pero si queréis sobrevivir contratar un conductor. Por las autopistas, que son medio buenas, hemos visto camiones volcados, camellos, vacas cruzando la mediana, elefantes y cosas un poco más desagradables…

A las 10 de la mañana quedamos en una de las puertas del fuerte de Jaisalmer. Guille no paraba de decirme que teníamos que ir al hospital y cada vez que me imaginaba el marrón que me esperaba en caso de ir, me ponía a llorar. Lo se, igual que una niña pequeña, pero si vieseis que hospital había en Jaisalmer, también lloraríais.
Comenzamos nuestro viaje en coche. Nos tocó el famoso Ambassador, el primer coche de fabricación hindú. 

Nuestro primer destino fue Osiyan, un pueblo pequeñísimo y bastante pobre, pero con gente muy acogedora. Subimos al templo jainista y una vez arriba, un grupo de indias nos regaló bolas de azúcar y coco para poder hacer el ritual con ellas.
Este consistía en comerse el azúcar y el coco impregnado en cecina, para después tocarse el pelo. Al terminar también nos ofrecieron una especia de masa, como si fuesen pipas peladas bañadas en miel.

 Una cosa que nos llamó muchísimo la atención fue que en India, la mayoría de las mujeres trabajan en la construcción o en la limpieza. Aquí un claro ejemplo.....
Terminada la visita pusimos rumbo a Jodhpur. Nada más llegar fuimos a visitar el cenotafio Jaswant Thada y al verlo construido de mármol pulido y tan blanco, pensé en como sería el Taj Mahal. Es un mausoleo pequeño, pero precioso. Además, los timbales que sonaban de fondo hizo la visita muy agradable.
Seguimos subiendo a lo alto de Jodhpur, para visitar su fuerte. ¡Qué preciosidad! Tanto por fuera, por su inmensidad, como por dentro por su decoración, me pareció un fuerte muy bonito. Casi todos los que hemos visto durante el viaje, eran espectaculares por sus vistas y dimensiones, pero ninguno estaba tan cuidado por dentro como este. A mí personalmente me encantaron los muros que se ven desde afuera y alguna de las habitaciones.



















Después de estar más de dos horas viendo el fuerte nos fuimos al centro de la ciudad a buscar algún sitio donde dormir.
Tras negarnos a pagar una burrada en uno de los hoteles al que nos llevó nuestro conductor, encontramos el Guest House Haveli por 550Rs la noche. La habitación estaba muy bien y lo más importante era que contábamos con aire acondicionado y ventilador, ya que necesitábamos lavar la ropa y que se nos secase en una noche.

Una vez organizados fuimos a dar una vuelta por la ciudad, a ver sus calles, sus puestos y a cenar a un Mc Donal (ya lo había fichado en cuanto entramos en Jodhpur). Cuando estábamos cenando nos encontramos a la familia con la que viajamos en tren. ¡Qué alegría nos dio verlos y que se acordasen de nosotros!



 Después de esta grata sorpresa y con los estómagos bien llenos, cogimos un tuk tuk y nos fuimos a descansar.

En este vídeo podéis ver las calles de Jodhpur. Merece la pena ver hasta el último segundo para ver que no solo hay fueres y cenotafios bonitos....

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