Nos recogió a las 8 de la mañana para visitar la ciudad. Esa noche no dormí nada y creo que la siesta de 3 horas fue la causante de mi insomnio.
Después fuimos a ver el famoso observatorio de Jai Singh construído en 1716 . Nos pareció bastante curioso e increíble como con esas construcciones tan grandes se podía llevar un control de los astros. Fue una pena estar a 40 Cº y no haberlo disfrutado un poco más.
Durante la visita a la ciudad, entre que Guille seguía visitando mucho el baño y yo era el sexto día sin ir…no nos encontrábamos muy bien, por lo que sólo estuvimos hasta las 12 de la mañana viendo los lugares de mayor interés.
Estuvimos viendo el fuerte, con su gran muralla, sus elefantes….la verdad es que era demasiado turístico para nuestro gusto y la visita que duraba unas dos horas la abreviamos a 45 minutos.
Lo que si nos gustó fue el Palacio de los vientos. Está en mitad de la ciudad, como un edificio más, pero destaca por su tamaño, color, simetría…nos encantó.
Como estábamos tan cansados, recogimos comida de…adivinad....Mc Donald´s y nos fuimos al hotel a comérnoslo y dormir otras tres horitas de siesta….
Por la noche después de hablar con las familias y amigos a través de Internet, fuimos a cenar al guest house que teníamos justo enfrente (Pearl Palace Guest House).
Justo cuando íbamos a subir a la azotea del restaurante nos encontramos con la pareja de catalanes que conocimos recogiendo las maletas el primer día. Estás sorpresas se agradecen mucho porque intercambias experiencias y pasas un buen rato hablando con gente en tu mismo idioma. Ellos iban a cenar a otro lado con otra pareja que conocieron, pero como estábamos malos del estómago preferimos cenar algo ligero.
Disfrutamos bastante de esta cena hindú (¿No todo iba a ser Mc Donald´s, no?) de la temperatura que hacía, de la música de fondo, de la exquisita copa de helado (bendito dulce)... En conclusión, esa noche caímos rendidos hasta la mañana siguiente.

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