Nos queríamos tomar con calma el día, por lo que después de 14 días poniendo el despertador decidimos dormir hasta saciarnos.
Recogimos, nos dimos una ducha (pasamos una noche horrible con muchísimo calor) y buscamos un tuk tuk que nos llevase al aeropuerto. Efectivamente sucedió lo que nos temíamos y el vuelo a Varannasi se retrasó. Juntando el retraso, el no saber cómo sería el avión, mi pánico a volar y el diluvio que caía….estaba como un flan.
Vistas desde la sala de espera en el aeropuerto de Khajuraho.
Teníamos muchísimas ganas de llegar a Varannasi, ya que era otro de los puntos fuertes de nuestro viaje, pero no se por qué se me ocurrió leer consejos (estos bastante estúpidos) de Lonely Travel, donde decía que esta ciudad era muy peligrosa y había muchísimos secuestros de turistas….
Yo, que soy muy ingenua me lo tomé a pie juntillas y al llegar al aeropuerto y ver que todo el mundo tenía contratada la recogida en coche menos nosotros….me puse muy nerviosa.
Por fín y después de regatear con 5 hindúes, conseguimos un coche. Pero no os imagináis la cara que se nos quedó al ver que compartíamos un Ambassador (para nada es un coche amplio) con dos japoneses….
Mi miedo por ese famoso secuestro fue en aumento cuando me tuve que sentar detrás con los dos japoneses que no hablaban nada de inglés y Guille delante con el conductor que se reía solo. Al llegar a una gasolinera, sólo nos pidieron el dinero a nosotros (20 Rs más que a los japoneses). Por supuesto nos negamos a pagar por adelantado el trayecto y cual fue la reacción...Se montó una sexta persona. Este nuevo acompañante iba cambiando las marchas mientras que el otro iba pisando los pedales y conduciendo…locura.
Después de 20 minutos de camino, los más largos de mi vida y en los cuales no pasó absolutamente nada, nos dejaron “tirados” en mitad del caos. No os imagináis la cantidad de ruido que hay en esta ciudad, todo el rato sonando bocinas, coches por un lado, motos por otro, puestos en mitad de la carretera, vacas tiradas por todos lados…
Recogimos nuestras mochilas y preguntamos dónde estaba el Gaht Dasaswamedh, unos de los Ghats más famosos y donde encontraríamos alojamiento con vistas al Ganges. Durante la búsqueda, volvimos a protagonizar otro momento de tensión con un hindú que no paraba de perseguirnos. Le dijimos que ya sabíamos donde se encontraba el sitio al que queríamos ir pero el no quiso entenderlo, y estuvo una hora detrás nuestra. Incluso atajaba por otro sitio y se escondía para volver a salir detrás nuestra y llevarnos al “Ajay Guest House”.
Tengo que confesar que me arrepiento muchísimo de cómo le contesté al enseñarnos la tarjeta del guest house que nos ofrecía, ya que la rechacé de muy malas maneras…
Por fin encontramos alojamiento y después de conseguir un módico precio por una habitación de 3 X 3, con aire y unas vistas increíbles, nos sentamos en la recepción a conectar con el wifi que ofrecían. Aquí fue cuando mi sentimiento de culpabilidad se intensificó. Cogí una tarjeta y vi que el sitio donde nos alojábamos era el mismo que nos ofreció el hindú horas antes y al que yo contesté tan mal…No me va a leer nunca, pero...
Lo siento mucho
I´m sorry
खेद
खेद
El Ganges desde nuestro balcón

No hay comentarios:
Publicar un comentario